Así se construyen nuevas realidades

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(publicación pedida) A raíz de unas fotografías recientes subidas a su página por los vecinos Autoconvocados, si bien al ser abierta y permitirse los comentarios evitamos por respeto hacerlo en ese sitio. No corresponde . Pero no queríamos dejar pasar el hecho, al verlos allí, parados con sus pancartas, persistentes, luchadores, comprometidos.
Y decidimos entonces hacerlo desde aquí. Porque no importa a qué ideas adscriban, lo que vale es el mensaje que traducen esas fotografías.
Y nos confirma lo que siempre sostuvimos: que el compromiso y la participación activa constituyen un deber ciudadano. Así se construyen las mejores sociedades.
En cambio, cuando hay calles mugrientas y la gente se acostumbra a caminar entre  desperdicios, saltando baldosas flojas, y los conductores se ven obligados a esquivar los mismos baches, o a ser ases del volante para no matarse conduciendo sus vehículos sobre rutas angostas, sin demarcar, desgastadas, porque fueron construidas hace dos siglos,  seguramente eso es asi  porque en ese lugar pululan  los indiferentes, los que no se movilizan, los que no toman partido, los que no tienen una idea-fuerza que los lleva a reclamar y a exigir por sus derechos.
No se trata de estigmatizar, no se malinterprete. No es el odio gramsciano a los indiferentes, tan negativo y que termina siempre en grietas, disputas y enfrentamientos.
Es crítica a la pasividad recalcitrante, que exterioriza un rechazo al no hacer nada.
Nuestra forma de entender el convivir, no confraterniza con los holgazanes de espíritu, con los pasivos por comodidad.
El indiferente abdica de su voluntad y con su inacción permite la desidia, el abandono por desinterés, que es corrupción, porque el funcionario a cargo le cobra al erario para no hacer, o para hacer lo que no debe y como todos sabemos por historia reciente, la corrupción mata.
Y entonces? qué tenemos que hacer?  Emprender acciones positivas, que lleven a modificar, para ser mejores nosotros y nuestro entorno.
Por eso  aplaudimos  a los que se movilizan, a los que incomodan, a los que aguijonean al poder, a los que se rebelan aún contra el máximo poder,  tal como lo hicieron en la situación y contexto mas desfavorable, los Familiares y Amigos de Victimas y Heridos de la Tragedia de Once que recorrieron el país exigiendo justicia.  Después de años y de no bajar nunca los brazos lograron ser escuchados y poner tras las rejas a los condenados, entre ellos empresarios, ex ministros de la Nación y ex secretarios.
Son esa estirpe de los que se plantan, los que dicen basta y se rebelan.
Decía Camus: “¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice que no. Pero si se niega, no renuncia: es además un hombre que dice que sí desde su primer movimiento”.
Estas fotografías nos cambian el ánimo, nos pone felices cuando vemos que como consecuencia de la acción de estos hombres y mujeres, vecinos nuestros, personas comprometidas con su ciudad y su gente, se obtienen estos resultados.
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